En los velorios siempre se acostumbra llevar a señores de buena presencia para que carguen al difunto, bueno en esta ocasión los encargados no fueron tan responsables que digamos, pues están tan ebrios que no pueden ni sostenerse y lo peor es que aún llevan las botellas de cerveza en la mano, sin embargo ellos deben cumplir con su trabajo y para poder hacerlo piden ayuda a todo aquel que pase por ahí, haciéndole pasar un momento realmente ameno a él y al difunto jajaja.
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